
Tal vez la culpa sea mia,
por ser una observadora de lo que nadie mira;
el amor, la fidelidad, el odio y la mentira.
Me siento sola en esta vida de rencor y frialdad,
en un mar de preguntas que buscan felicidad.
Tal vez no volverá y se marchó sin avisar...
Tiene mi sonrisa y mi pasado también..
Puede ser que yo exija demasiado, solo quiero la mitad del dolor, de todo lo que he llorado.